Es el primer astro descubierto por predicciones matemáticas el 23 de septiembre del 1846, este planeta está compuesto por materiales rocosos en su interior, fundidos con agua, amoníaco líquido y metano, y en su exterior por una mezcla de gas caliente compuesto de hidrógeno, helio, agua y metano. Se asemeja a la Tierra por su tamaño, y por sus manchas a Júpiter. Su gran diferencia, su lejanía, es el octavo y último planeta del Sistema Solar.

¿Cómo se descubrió?

Galileo observó el cielo invernal, el 28 de diciembre de 1611, y lo confundió con un satélite de Júpiter. El astrónomo francés Alexis Bouvard en 1821 fue el primero que teorizó sobre la existencia de otro astro porque observó anomalías en la órbita de Urano (excentricidad de 0,0444056).

En 1843, John Couch Adams empezó a realizar sus cálculos, pero sería en 1846 cuando Urbain Le Verrier, quien, con sus propios cálculos matemáticos, codescubriese, con ayuda de Johann Gottfried Galle, el octavo planeta del Sistema Solar, Neptuno, a menos de un grado de dónde había previsto.

Desde este momento, se inició una rivalidad entre los franceses e ingleses que perdura hasta la actualidad, por ver quién había sido el primer descubridor de este lejano planeta.

Algunos historiadores indican que Adams no merece crédito en igualdad con Le Verrie, ya que sus cálculos eran deficientes porque situó a Neptuno a 12 grados de diferencia de su localización real, además de rechazar la comprobación de sus datos.

Por otro lado, Le Verrie no comprobó sus resultados desde ningún observatorio. Hasta el momento, el descubrimiento de Neptuno se considera compartido entre Verrier, Galle, y John Couch Adams.

Atte. Patricio Figueroa M – Profesor de Matemáticas

Fuente: abc.es/ciencia/abci-neptuno-201107120000_noticia.html